Frits Peutz (1896-1974) es un arquitecto holandés que en 1934 construye una caja de cristal para albergar un mercado textil en la boyante ciudad de Herleen (Holanda), gracias a un comerciante de mente abierta que buscó inspiración en los mercados franceses y a un alcalde que quiso renovar la ciudad.
Quizá influido por el victorioso resultado de la factoría Van Nelle, construida 4 años antes en La Haya por Brinkman&Van der Vlugt y el ingeniero Wiebenga, este edificio es un magnífico ejemplo de la arquitectura del hormigón, el acero y el cristal. Se componía de 3 fachadas completamente acristaladas, mientras que la fachada trasera, opaca, albergaba servicios y elementos tales como la escalera. Las plantas, sin ningún muro o tabique, se sostenían por un bosque regular de pilares fungiformes de hormigón pintado de blanco, a la manera de la construcción industrial.
Con el tiempo, el Modehuis Schunck (casa de moda Schunck) pasó a denominarse Glaspaleis (palacio de cristal), para honra del edificio y del propio arquitecto.
La reciente reforma, realizada en el 2000 por un Peutz contemporáneo (Wiel Arets), ha mantenido en esencia la misma imagen y estructura, si bien las nuevas carpinterías metálicas, adaptadas a las exigencias actuales, no permiten advertir al observador que estamos ante un edificio que en su día glorificó la modernidad sin ninguna clase de complejos.
Hoy celebramos con esta caja de cristal el 119 aniversario del nacimiento de Peutz (la foto diurna corresponde al ojo clínico del fotógrafo Werner Mantz, de quien hablaremos el próximo día 28).
