Talka Galeria: Cierra la cultura


Néstor Basterretxea: Puntos Cardinales
Escultura 252 x 230 x 240, 1961

Esta semana hemos leído con tristeza que el espacio de Talka Galeria ha echado el cierre.

La situación social y económica provocada por una pandemia que está aguantando demasiado y que va mermando las fuerzas de todos nosotros, ha sido el desencadenante último, que no principal, del cierre de este proyecto cultural.

Gorka Basterretxea, promotor de Talka, hizo una apuesta seria desde los inicios, hace dos años, abriendo para toda la ciudad un espacio dedicado a la exhibición artística contemporánea en una ubicación inmejorable. Una inversión de vértigo, pero también un acto de generosidad. Comenzó con un homenaje soberbio a su padre, Néstor Basterretxea, uno de los artistas fundamentales de la vanguardia vasca de la segunda mitad del siglo XX. Y continuando con una apuesta coherente y de calidad, con la determinación de ofrecer a la ciudad,  para el disfrute estético, pero también reflexivo de los gasteiztarras, exposiciones de los autores consagrados de la creación artística alavesa. Por aquí pasaron los mejores: Mieg, Ortiz de Elgea, Mintxo, Lafuente, San Román, o Paco San Miguel, entre otros. Y otros autores de tierras vecinas, pero de una trayectoria indiscutible. Todos ellos han dejado en su conjunto un poso de calidad que, echando la vista atrás, da la impresión de que se nos ha escurrido entre los dedos como una gran oportunidad perdida. Detrás de cada exposición o evento ha habido un trabajo ímprobo. Si esto es muy difícil de conseguir incluso con la ayuda de las instituciones, el mérito de Talka Galeria debemos de considerarlo doble.

El cierre de este espacio expositivo subraya el fiasco indiscutible de Vitoria-Gasteiz como soporte del tejido cultural. Un tejido latente, con suficiente músculo y masa crítica para luchar por su único interés: que la ciudad consuma cultura. Pero un tejido que necesita subsistir económicamente. Como lo necesitan las terrazas, la gastronomía, el fútbol o el comercio.

La industria cultural alavesa lleva desde mucho antes de la pandemia ausente del mimo de la administración, ajena al foco de los proyectos políticos estructurales, y desde luego (y esto es lo más preocupante), huérfana del interés general de la ciudadanía.

La cultura es un bien de consumo que otorga beneficios inagotables para las personas: es un medio de acceso al conocimiento (y al autoconocimiento). Ver la realidad a través de una obra artística hace que nuestra mente adquiera capacidades analíticas. Comprender e interpretar los mensajes codificados de una creación artística nos otorga una actitud crítica para enfrentarnos a los problemas de la vida. La cultura, en fin, nos hace mejores personas.

Gorka, a lomos de Talka, ha cabalgado casi en solitario, acaso como Lawrence de Araba, con la única ayuda del propio sector cultural, de los compañeros, amigos y artistas invitados y de las personas que han mostrado un interés en consumir cultura.

Desde la Delegación de Álava del Colegio de Arquitectos Vasco-Navarro queremos mostrar el agradecimiento a Talka Galeria por su generosidad en la organización de las visitas guiadas en las que hemos podido disfrutar de la compañía de los creadores, así como todo nuestro apoyo en el desarrollo de futuros proyectos. Proyectos que -insistimos- la ciudad necesita.

Ekain Jiménez Valencia

Vocal de cultura del COAVN – Álava

26/8/2020

Talka Galeria: Cierra la cultura